Teatro Universitario

Teatro Universitario

El Teatro Universitario de Guanajuato, fundado en 1952, a lo largo de sesenta años, no sólo ha ofrecido cientos o tal vez miles de funciones de teatro de manera ininterrumpida en los escenarios naturales que posee la ciudad de Guanajuato, sino que también ha acumulado una serie de documentos fotográficos y audiovisuales que celosamente se guardan en los anales de la población, que de una u otra forma ha sido partícipe de ese fenómeno social, cultural y económico que forja, aún hoy, y desde 1953, la representación de Entremeses cervantinos, mundo imaginario y realidad de su mundo, obra montada originalmente por el maestro Enrique Ruelas Espinosa (1913-1987), y en la que han participado cientos de personas de distintos estratos de la sociedad y aun animales, como perros, mulas y caballos.

Los Entremeses de Miguel de Cervantes Saavedra son hoy un clásico de la escena cervantina en Guanajuato. Son patrimonio artístico de este pequeño poblado minero de la meseta central mexicana, -otrora Real de Minas, hoy aún considerado un portentoso centro productor de plata- llamado por extraños “cuna iberoamericana de Cervantes” o “capital cervantina de América”; lugar de teatro, sede anual del Festival Internacional Cervantino y del Coloquio Internacional Cervantino, espacio que encierra una enorme producción pictórica y escultórica en torno a Cervantes, al Quijote, a Sancho y a otros personajes, tanto en la calles como en el Museo Iconográfico del Quijote. Ese es Guanajuato. Y todo a partir de un libro y de un grupo universitario de teatro que ha hecho suyo al escenario natural de la Plazuela de San Roque: “Catedral mundial del teatro”, diría el poeta Efraín Huerta.

En este número

Teatro Universitario de Guanajuato, patrimonio intangible Rolando Briseño León Editorial.EnGuanajuato La historia cultural reciente de la ciudad de Guanajuato se ha tejido a través de su Teatro Universitario. Como precursor innato del cervantismo en América, sentó las bases de una nueva identidad para su pueblo; resignificó su pasado arquitectónico; detonó la creación del Festival Internacional Cervantino; dio motivo a proyectos académicos como el Coloquio Cervantino Internacional; propició la instauración de una iconografía cervantista plasmada en monumentos, estatuas, museos, comercios, plazas y calles; cambió la nomenclatura de la ciudad; instó a personajes como el exiliado español Eulalio Ferrer a donar su colección de obra escultórica y pictórica para abrir las puertas del Museo Iconográfico del Quijote, único en su género a nivel mundial, dedicado enteramente al caballero de la figura triste. El Teatro Universitario de Guanajuato dio cauce a la economía local, siendo un patrimonio cultural y artístico a la altura de otros que posee, como su arquitectura, sus minas y su gente.